INNOVACIÓN: CLAVE PARA SOBREVIVIR

 

INNOVACIÓN: CLAVE PARA SOBREVIVIR

De todas las definiciones de “innovación” que he consultado, me quedo con la de mi colega Joseph Schumpeter, economista austro-estadounidense de la mitad del siglo XX, para quien la innovación es “la introducción de una novedad técnica u organizacional en un proceso de producción”.

Para Schumpeter, un innovador es un empresario creador que genera valor con la materialización de ideas novedosas, el cual además difiere diametralmente de aquel que genera ganancias por el simple acto de comprar y vender bienes o servicios ya existentes. Y es que en el negocio de restaurantes, actualmente tan competido y en algunos segmentos saturados, la creatividad y la innovación son competencias imprescindibles para crecer y sobrevivir a las impredecibles fluctuaciones del mercado.

Revisando la historia reciente del sector, varias de las compañías que encabezan el último Top 100 de restaurantes, publicado por esta revista a finales del año pasado, se caracterizan por haber hecho un aporte novedoso e histórico al sector, así como por haber cambiado para siempre las costumbres de consumo de los colombianos.

Liderando el mencionado ranking se encuentra la cadena Crepes &Waffles, precursora indiscutible del esquema de servicio casual y del consumo aspiracional. Precios justos, servicio a la mesa y locaciones con arquitectura e interiorismo de vanguardia, fue la fórmula novedosa que llevó a la empresa a ocupar el segundo lugar en ventas en el país en 2014. Le sigue en la lista Andrés Carnes de Res, cuyo gestor Andrés Jaramillo ha sido uno de los restauradores que más ha revolucionado el esquema de servicio de los restaurantes de servicio a la mesa. La combinación de excelente gastronomía típica colombiana con una gran variedad de alternativas de entretenimiento para jóvenes y adultos, ha convertido esta marca en el referente más relevante de restaurantes colombianos en el exterior.

Varias de las compañías que encabezan el último Top 100 de restaurantes, se caracterizan por su aporte novedoso e histórico al sector.

Unos puestos más abajo se encuentra la cadena WOK, que en el año 1998, cuando hasta ahora empezaba el boom de los restaurantes en el país, puso a comer cocina “pan asiática” a un público que muy poco conocía del tema. Esta propuesta, conjugada con una impresionante estrategia gráfica y de comunicación, es una de las marcas con el más alto top of mind del país. Tres puestos más abajo está el Grupo Takami (cadena multimarca con exitosísimos conceptos) al que le debemos, entre otras maravillas, el retorno de la coctelería de calidad a las barras de los restaurantes. Un caso similar es el de la cadena DLK, también multimarca, que en 2007, cuando empezaba el auge del vino en Colombia, puso a los comensales a ordenar vino sin miedo en las mesas, gracias a las estrategias del primer club del vino de un restaurante en la ciudad de Bogotá.

Compartir en Twitter

Código general

Encima