SOPAS DE MAMÁ Y POSTRES DE LA ABUELA, UN CASO DE ÉXITO

 

SOPAS DE MAMÁ Y POSTRES DE LA ABUELA, UN CASO DE ÉXITO

Revista LA BARRA habló con Nadia García, subgerente de Sopas de Mamá y Postres de la Abuela, cadena de restaurantes típicos colombianos que desde hace tres años trabaja por la gestión responsable de sus residuos grasos, con miras a obtener la certificación ISO 9001.

La Barra: ¿Cuál ha sido el plan implementado para el manejo de los residuos grasos?

Nadia García: Es importante establecer control desde la compra del aceite asegurándose que cumpla con las condiciones de salubridad y calidad, solicitando fichas técnicas y análisis fisicoquímicos del aceite.

Se debe garantizar un lugar adecuado para el almacenamiento del aceite usado, es importante marcar los bidones e identificarlos claramente, y contar con un gestor que realice las actividades de tratamiento del aceite en los procesos permitidos por la ley. El compromiso ambiental que adquiere la empresa es propender por la minimización de la generación de residuos y esto se logra con la estandarización de los procesos en los cuales se utiliza aceite.

La Barra: ¿Qué consecuencias trae para el restaurante no implementar un plan de tratamiento de residuos grasos?

Nadia García: Según la normatividad que empezó a regir desde 2015, el no realizar un

tratamiento de los residuos grasos acarrea consecuencias sancionatorias por incurrir en una infracción ambiental. Por otro lado, la empresa puede verse involucrada negativamente en casos de reutilización de aceite usado para consumo humano o en afectaciones de la red de alcantarillado si lo que hace es verter el aceite por los sifones. Las consecuencias de la falta de un plan de tratamiento genera fuertes impactos en la

empresa, ya que no está siendo responsable con la disposición final de los residuos que genera.

La Barra: ¿Cuál es la normatividad vigente al respecto?

Nadia García: El 30 de diciembre de 2015 la Alcaldía Mayor de Bogotá publicó el acuerdo 634, en el cual se establecen obligaciones para los generadores de aceite y para los gestores de este tipo de residuos, generando de esta manera un control en cada una de las etapas de gestión de los residuos grasos.

Como generadores estamos en la obligación de registrarnos ante la Secretaría Distrital

de Ambiente y entregar los diez (10) primeros días de cada trimestre, un informe a la autoridad ambiental del Distrito, en el que se precise la fecha y volumen entregado de aceite vegetal usado, así como la relación de los certificados emitidos por el transportador o gestor contratado para esta actividad, también debemos garantizar la identificación, rotulado y etiquetado del aceite aegetal usado, en el lugar de generación, hasta su recolección.

La Barra: ¿Qué se debe tener en cuenta para implementar un plan para el tratamiento de residuos grasos?

Nadia García: Lo principal encontrar un gestor que cumpla las obligaciones legales,

para esto es importante realizar visitas a los proveedores para evidenciar la disposición que le realizan a los residuos. Se requiere también identificar el volumen de generación y registrar esas cantidades, para así empezar a establecer controles sobre la generación de residuos.

Capacitar al personal en el manejo de aceite usado es importante para garantizar que se dé cumplimiento a los procedimientos establecidos de rotulado, almacenamiento y entrega al proveedor.

La Barra: ¿Qué beneficios les ha traído implementar estas acciones?

Nadia García: El principal beneficio es la satisfacción que se tiene al saber que se

está contribuyendo a la protección del medio ambiente evitando la contaminación de agua y el daño a redes de alcantarillado. Con la estandarización de procesos se ha logrado una disminución del 25% en el gasto de aceites y 20% en el costo por el cargo de aceite y con la venta de los residuos grasos se recupera en promedio el 15% del costo del aceite que se compra.

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