La conquista de los salones de té

 

La conquista de los salones de té

Nuevos espacios cada vez más especializados en el consumo del té bebido y a granel aparecen por toda Colombia para consolidar un mercado que viene aumento desde el 2008. Revista LA BARRA consultó tres reconocidos salones del país para conocer cómo funcionan sus modelos de negocio.

Según cifras relevadas por Fenalco, se estima que al finalizar el año, el mercado del té (frio y caliente) valdrá unos 100.000 millones de pesos en el país. En solo 6 años el consumo té helado pasó de 0,3 litros por persona a 1,5 litros para el 2008, mientras que el consumo de té en bebidas calientes se ubicó en 10 tazas durante el 2013, registrando un aumento del 3,1 por ciento con relación al año inmediatamente anterior (9,7 tazas).

Es así como hace dos años en Medellín, el sommelier de té Santiago Solórzano y su hermano, deciden montar la primera tienda de la ciudad enfocada en ofrecer una experiencia alrededor del té a granel en el Tea Market, “detectamos una gran oferta de té embotellado en el mercado, vimos el caso de éxito del té Hatsú y encontramos una oportunidad, nuestro objetivo es ofrecer un producto natural, sin saborizantes ni componentes artificiales en un espacio donde la gente pueda probar el producto, comprar hebras de té y accesorios” comenta.

 

 

Las tendencias saludables no son una moda 

Pero no solo las empresas han impulsado el crecimiento del mercado, la transformación de los hábitos de los consumidores y su interés por conseguir alimentos y bebidas funcionales, aportaron a la expansión del concepto “la gente quiere aprender de té, visitan nuestra tienda por curiosidad o porque quieren mejorar su salud, también hemos encontrado, en una menor proporción, que existen familias que tienen la tradición de tomar el té” comenta Tatiana Castillo, administradora del Taller de Té en Bogotá. Actualmente el Taller de Té (Cll 60A # 3A – 38 - Bogotá) importa diferentes variedades de té de la India, Sri Lanka y prepara sus propias mezclas con flores y frutas nacionales.

“Hace unos 10 años el consumo de té era bajo en el país y no había interés de las personas, hoy en día es un mercado de gran potencial, la gente se da cuenta de los beneficios de tomar té, de tener prácticas como el yoga, y adoptan estas costumbres como un estilo de vida” agrega Juliana Orozco, gerente de mercadeo de Ixcacacu (Cll 70 #9-38- Bogotá), una tienda que inició como boutique de regalos y que gracias a la exigencia de sus clientes, se transformó en un dinámico salón de té en Bogotá.

Pero sin duda lo más interesante del desarrollo de los negocios de té es que, a medida que se consolida la cultura de bebidas especiales como el café, el té hace lo propio “No consideramos que el café y el té sean competencia, es más creemos que son un complemento, es más fácil que una persona que es consumidora de café se anime a probarlo. También están los consumidores adictos al café, que diariamente toman 3 o 4 tazas y están buscando cómo reemplazar los beneficios que les ofrece ésta bebida”.

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