¿Por qué tomamos tan poco café?

 

¿Por qué tomamos tan poco café?

Cambiar la paradoja de que el país con el café más suave del mundo consuma poco esta bebida es un desafío que requiere hacer descubrir a los colombianos la riqueza que tienen y no disfrutan.

Colombia no tiene una región que sea superconsumidora de café. Se dice que el consumo está creciendo, pero realmente lo hace a un ritmo muy lento. Seguimos estando muy lejos de países como Noruega o Dinamarca, y eso es una vergüenza en una tierra productora de cafés de calidad.

“Ninguna región del país es alta consumidora de café. Nuestro promedio de consumo per cápita es de 1,9 kilos por año; Brasil está entre 4,5 y 4,8 kilos. Todavía nos falta muchísimo por penetrar”, asegura Luis Fernando Vélez, gerente general de Amor Perfecto.

Causas del bajo consumo

Durante muchos años, los colombianos consumimos un café de mala calidad, y esa es una de las razones por las que no gustamos de tomarlo. Se volvió un mito que en Colombia todo el café bueno se exportaba y solo quedaba lo malo

“Otro tema trascendental es el de la preparación: preparamos muy mal el café en los hogares, no utilizamos la dosis correcta, guardamos el café, lo recalentamos y eso nos lleva a una bebida áspera y desagradable. Si las cosas empiezan a mejorar en los temas de calidad y de preparación, muy seguramente los colombianos apreciaremos más el producto y lo disfrutaremos”, señala Liliana Palma, asesora en café para el Grupo Éxito

Mayor divulgación

Como parte de las estrategias que se están utilizando para aumentar el consumo de café en el país, encontramos el programa Toma Café o ferias como Carulla es Café o ExpoEspeciales Café de Colombia, pero es necesaria una mayor comunicación y educación.

“Hay que enseñar más sobre los cafés especiales, promocionar los campeonatos de baristas, demostrarles a los jóvenes que existe una gran oportunidad con todos los oficios que se generan alrededor de la industria, como ser catador, tostador o barista”, expresa el gerente general de Amor Perfecto.

Cafés especiales ganan posicionamiento

Aunque el consumo no está en el ideal de crecimiento, los cafés especiales ganan más adeptos no solamente en Bogotá, sino en las ciudades pequeñas e intermedias del país.

En cadenas de supermercados como Carulla se encuentran cafés de alta calidad, que ofrecen unas tazas con unos sabores y aromas inconfundibles a unos precios que en el mercado exterior difícilmente podría probar una persona del común.

“La evolución de los consumidores de café se determina en la góndola; Carulla cada vez crece más la categoría de cafés especiales y eso nos indica que un consumidor capacitado es un consumidor más exigente que busca productos de alta calidad. La categoría de cafés especiales en Carulla es del 14%, y eso es grande”, explica la asesora en café para el Grupo Éxito.en Carulla es del 14% y eso es grande”, explica la asesora en café para el Grupo Éxito.

¿Qué café quiere?

En los últimos años se ha venido dando un cambio de paradigma muy grande. Antes se preguntaba ¿quiere un café?, ¿quiere un tintico? En los últimos diez años se ha evolucionado a la pregunta ¿qué café quiere? Cuando se abre el abanico de las posibilidades para escoger un tipo de café, el consumidor final obtiene mayor satisfacción.

“En ese ‘¿qué café quiere?’ se viene dando una gran gama de posibilidades, de experiencias con el café, sin abandonar las tradicionales con las que Colombia siempre ha contado, como el café con panela, sino ofreciendo más opciones, como los capuchinos, los expresos o los cafés fríos”, puntualiza Juan Pablo Echeverri, caficultor y gerente de Hacienda Venecia.

Oportunidades de negocio

Bebidas sofisticadas

El consumo de bebidas de café sofisticadas presenta un crecimiento importante en la torta del mercado. “Ahora en Colombia es normal encontrar preparaciones con máquinas expreso profesionales sumamente buenas, que dan la posibilidad de producir muchas gamas de bebidas, que son otra forma de experimentar el café”, indica Echeverri.

Cafés fríos

Hoy en día ha empezado a surgir una ola que todavía no ha llegado con fuerza a Colombia, que es la de preparaciones de café en frío. “Estas se demoran entre 10 y 12 horas en hacer el filtrado, son sumamente agradables, extraen lo mejor de los sabores del café y le dan una experiencia sumamente agradable al consumidor”, expresa el gerente de Hacienda Venecia. Luis Fernando Vélez, de Amor Perfecto, encuentra en las regiones de clima cálido una gran oportunidad para el desarrollo e impulso de las bebidas frías de café.

Hoteles con marcas propias de café

En los hoteles podría haber tiendas de souvenirs en las que se ofrezca café de marca propia del hotel o la cadena. “Tenemos agricultores en toda Colombia sacando unos productos maravillosos. Si un hotel se apropiara de una zona para que ese agricultor tuviera un mejor ingreso y los visitantes pudieran probar y llevarse un producto de alta calidad, sería una manera de utilizar el comercio justo”, dice Palma.

cafés diferenciados

Según Liliana Palma, asesora en café para el Grupo Éxito, no hay excusa para no ofrecer un buen café al cliente. “La diferencia en el costo por bebida de servir un café de mala calidad y uno de buena calidad no supera los $100. Si se genera una carta con cafés diferenciados, se puede, por ejemplo, cobrar por uno orgá- nico una cifra interesante”, explica la experta que recuerda que el cliente está atento a lo que consume, de manera que en la medida en que perciba que está consumiendo un producto de calidad, aumentará la opción de recompra, bien en el momento o en una próxima visita. Usted elige.

Compartir en Twitter

Código general

Encima