Proveedor-cliente: un matrimonio para casi siempre

 

Proveedor-cliente: un matrimonio para casi siempre

Establecer una alianza a largo plazo con su proveedor es importante y útil para ambos, pero debe hacerse teniendo claras las condiciones del trabajo.

La relación de su marca con sus proveedores la pongo en el contexto de un matrimonio. ¡Pero ojo!... de un matrimonio de antaño, de cuando nuestros abuelos duraban sus buenos años juntos en las buenas y en las malas, en la abundancia y en la escasez, en la salud y en la enfermedad… Bueno, ya conocen el final.

De esa forma se debe pensar cuando se busca un proveedor. No solo en qué costo me puede dar por un volumen o una cantidad determinada. Aunque el precio es fundamental a la hora de tomar cualquier decisión, no lo es todo cuando queremos un beneficio a largo plazo.

Con los tres puntos que planteo más adelante en este texto, podremos construir una alianza perpetua con nuestros proveedores; en este matrimonio sí se permite tener otros esposos, ya que solo uno nunca podrá suplir los requerimientos y las necesidades tanto en tiempo de respuesta como en cantidades solicitadas.

Pero como siempre se habla de transparencia, nuestros proveedores deben conocer nuestras políticas y, sobre todo, deben saber que si no cumplen con sus deberes, corren el riesgo de un divorcio y, como en toda separación, siempre una de las partes será más afectada

Un proveedor debe estar siempre dispuesto a ponerse la camiseta de la marca y ser doliente de cada una de sus necesidades. Debe cumplir al 100% con las políticas (suyas y de la marca a la que provee), dar ejemplo ante los demás e involucrarse para dar solución a las problemáticas que puedan surgir.

La verdad es que, hoy en día, se busca un proveedor que sea un alivio y no un dolor de cabeza. Al igual que en un matrimonio, en la relación cliente-proveedor también se realizan unos compromisos. Algunos votos a tener en cuenta a la hora de hacer una alianza comercial:

1. Ser transparentes:

Como en todo matrimonio, debe haber comunicación, una comunicación clara y efectiva. De esta forma podemos poner nuestros puntos de vista sobre la mesa, dejando por escrito lo que marca y proveedor nos comprometemos a hacer, ya que no solo por pagar o por entregar una mercancía podemos exigir o pasarnos por encima las políticas establecidas.

2. Ser respetuosos:

Cada uno debe dar al otro el lugar que se merece, no se debe tratar de ser ventajoso; se entiende que al construir una relación, los dos deben trabajar para que marca y proveedor salgan adelante. Recuerde que si uno crece, el otro tendrá la misma suerte.

3. Ser diligentes:

Debemos siempre estar listos para dar un sí como respuesta, por cambios inesperados de cualquier lado de la balanza. Esto, en muchas circunstancias, nos va a molestar, pero con diligencia de parte y parte se podrán hallar más soluciones y, de esta manera, estarán construyendo lazos permanentes.

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