Experiencia sensorial, la apuesta por un buen servicio

 

Experiencia sensorial, la apuesta por un buen servicio

No se trata solo de servir cocteles o licores, sino de brindar una experiencia sensorial para que el consumidor vea la barra más que un sitio de espera. Para esto es necesario innovar y experimentar, adquirir conocimientos y ser más profesional.

En los últimos años, la barra del restaurante ha ganado protagonismo y los bartenders colombianos han trabajado por ofrecer un mejor servicio. Para Andrey Vanegas, bartender ygastrónomo, y Juan José Villegas, bartender y diseñador industrial, participantes del World`s Most Experimental Bartender 2016, organizado por Glenfiddich, “hay confianza de que las cosas se están haciendo bien”.

“A nivel de conocimiento no estamos alejados de lo que están haciendo en otras partes, estamos imponiéndonos en América Latina”, dijo Vanegas, quien participó en el concurso que puso al whisky como protagonista del menú.

Según Diego Salamanca, Portfolio Specialist de William Grant & Sons , todos los profesionales de la barra saben hacer coctelería, pero la clave está en saber qué hay detrás, cómo se innova, cómo se sale de lo cotidiano. Por eso eventos como el del World`s Most Experimental Bartender ponen sobre la mesa la importancia de apostarle a la experiencia sensorial.

La interacción entre el bartender y el cliente es fundamental para crear dicha experiencia. “Hay que romper la monotonía de la barra. El cliente está a la expectativa de qué le va a presentar y cada vez es algo diferente”, dijo Salamanca. De acuerdo con el experto, en el caso del whisky ya no cabe el estereotipo de que el whisky es solo para un target de personas mayores.

Villegas indicó que la capacitación y el conocimiento es importante, con el fin de que se pueda educar más al cliente. También para que se puedan jugar con los sentidos.

“El cliente mismo va exigiendo. Un ejemplo fue el desarrollo que hicimos con el hielo, dentro del cual introdujimos el mezclador del ciervo. Los pequeños detalles hacen la diferencia”, afirmó Vanegas.

Estos detalles también se ven en el maridaje que se haga. Salamanca explicó que ahora se está hablando es de “armonización”, no solo entre los productos, entre el whisky y los alimentos, sino que también se cree con distintos elementos que involucren todos los sentidos como la iluminación, la temperatura, el ambiente. Para este proceso es necesario experimentar y crear, un camino de ensayo y error. “Esto es artesanal, no hay una forma matemática”. 

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