En Colombia, la venta de envases y empaques superaron los 43.000 millones de unidades y se estima que a 2019 esta tendencia se mantenga y se alcancen ventas superiores a 45.000 millones, de acuerdo con cifras publicadas por Procolombia. Los empaques flexibles de plástico y de vidrio representan el 74.1 % de las ventas del sector.

Actualmente algunas empresas optan por ahondar en la cultura del reciclaje, reaprovechamiento y transformación de productos y empaques desechables post-consumo. Según Beatriz Meunier, de PlasticsEurope, asociación que agrupa a distintos fabricantes del sector, por sus múltiples aplicaciones y utilidades, “los plásticos no deben desaprovecharse nunca en el vertedero, ya que son muy eficientes en el uso y ahorro de recursos. Cuando se convierten en residuos siguen teniendo un gran valor, pues pueden ser aprovechados de distintas maneras”.

¿En qué se puede reaprovechar el plástico?

  • Ropa: chaquetas, forros polares, camisetas, calcetines, gorros, bufandas, guantes, pantalones.
  • Bolsos y complementos: mochilas, cinturones, gafas.
  • Envases: carcasas de CD/DVD (la parte posterior que suele ser de color oscuro), bolsas de supermercado y de basura, botellas, botes y contenedores de la calle.
  • Obra civil: planchas y paneles de aislamiento térmico y acústico. Láminas de impermeablización de cubiertas, tejados, suelos, cimientos. Perfiles de ventanas y cerramientos. Tuberías de saneamiento y tubos de conducción de cables.
  • Automóvil: parachoques, planchas de aislamiento acústico debajo del capó, paneles interiores de puertas, revestimientos de suelos y de maleteros.
  • Mobiliario: lámparas, alfombras, mesas, sillas.
  • Exteriores: jardineras, suelos, elementos para parques infantiles, mobiliario urbano, vallas, bolardos, elementos de seguridad vial, señales de tráfico.
  • Agricultura: diferentes ‘films’ para cultivos como la fresa o el espárrago. Mallas para dar sombra en los invernaderos o semilleros.
  • Pelotas de ping pong, piñatería.

Algunas empresas están reciclando y aprovechando este material para generar un impacto positivo en comunidades, dándole una segunda oportunidad de uso y beneficiando socialmente a cientos de personas.

Programas sostenibles que impactan

Un ejemplo de ella es Darnel, que cuenta con programas de sostenibilidad enfocados en cerrar el ciclo de productos y empaques desechables post-consumo. “En Darnel buscamos alianzas con clientes que tengan la intención de hacer aprovechamiento de los empaques que emplean para sus productos, lo que a la vez nos ayuda a lograr un cierre de ciclo de lo que tenemos en el mercado”, asegura Pilar Romero, Jefe de Sostenibilidad de Ajover.

Parte de esta iniciativa empezó con la alianza entre Darnel, Supermercados Olímpica, Fundación Corazón Verde (Alimentarte), Piscilago Colsubsidio, entre otros actores, quienes se han comprometido en diferentes escenarios a cambiar el destino de los desechables, realizando un asesoramiento constante para que los aliados conozcan cómo darle un uso apropiado a este tipo de residuos.

En uno de estos escenarios se logró reunir más de 2.200 Kg de residuos en un periodo de tres meses los cuales se transformaron en 2.200 kits de reglas y escuadras escolares donados a colegios y escuelas del país, convirtiéndose en un caso de éxito que no solo aporta para la conservación del medio ambiente, sino
que conlleva un beneficio social.

Además, durante el Festival Gastronómico Alimentarte, Darnel en alianza con Asorema, una de las organizaciones de recicladores de mayor cobertura en Bogotá y zonas aledañas, recolectaron utensilios reciclables presentes en el festival e hicieron una fuerte campaña en la que sensibilizaron a los asistentes acerca de la importancia de reciclar. En esta ocasión, se promovió el desarrollo y la construcción
de un domo con material plástico reciclado proveniente de los productos y empaques plásticos – icopor utilizados durante esta versión de Alimentarte.

La estructura fue entregada a una comunidad en el Chocó y fue utilizada como aula de arte para niños. En la construcción de este domo se utilizaron 270 kilos de plástico e icopor reciclados para fabricar los tubos de la estructura y 1.440 kilos para el piso, lo que representó el aprovechamiento de 1.71 toneladas de plástico e icopor reciclado post-consumo.

Según Pilar Romero, se demostró que los desechables son útiles desde su uso inicial porque son seguros, higiénicos, livianos, no usan el agua para su limpieza y tampoco hay una generación de vertimientos con grasa hacia las fuentes hídricas. Y, además, son útiles en la etapa de post-consumo, pues pueden convertirse en diversas cosas como por ejemplo en útiles escolares.

 

Según Pilar Romero, durante el 2018 y lo que va de este año, Darnel, en alianza con sus clientes, ha aprovechado más de 24 toneladas de plástico reciclado.

“Todo esto lo hacemos con la intención de involucrar al icopor y a los desechables en una cadena de aprovechamiento. Estos son materiales que están tachados actualmente como si fueran basura y no lo ven como un residuo aprovechable. La diferencia entre basura y residuo es usted, dependiendo donde lo ponga se convierte en uno u otro y ese ha sido el trabajo que hemos tratado de hacer para que las personas se concienticen de que de todo lo que estamos enviando al relleno sanitario, un buen porcentaje puede ser rescatado y convertido en muy buenos proyectos”, afirma la Jefe de Sostenibilidad de Ajover.

 

Darnel ofrece una amplia línea de empaques para alimentos y vajillas reciclables fabricados siempre pensando en la calidad y el cuidado del medioambiente. Para conocer más acerca de sus productos diligencie el siguiente formulario: