Desde hace muchos años, a las crías de ganado vacuno y de aves que están destinadas al consumo humano, se le agregan diversos químicos con la intención de aumentar el peso de los animales y de esta formar incrementar las ganancias de los productos.

Algunas de esas sustancias producen consecuencias en la salud de los consumidores. Uno de los mayores problemas se deriva de las hormonas que contienen algunas de las carnes que se consumen, especialmente el pollo.

Los residuos de las hormonas en los alimentos pueden aumentar el riesgo de padecer descomposiciones en el sistema endocrino. Entonces, para evitar que su restaurante ofrezca cárnicos con hormonas le presentamos estos 3 consejos:

  1. Investigue en qué animales es más común encontrar estas sustancias químicas (aves y cerdo) e indague sobre diversas situaciones que se puedan presentar como enfermedades en aves, entre otros.
  2. Al momento de buscar al proveedor de cárnicos investigue y compare las etiquetas para asegurarse que no le administren hormonas.
  3. Asegúrese que su proveedor de cárnicos cuente con certificación como la ‘HACCP’ y el Invima, para que usted le garantice a sus comensales la inocuidad alimentaria de sus alimentos.

Recuerde que para garantizar la calidad en los cárnicos que ofrece en su restaurante, una parte importante es elegir al proveedor adecuado. Por esa razón, Pollo Andino es una alternativa que cuenta con certificaciones que demuestran su calidad. Además, lleva más de 37 años en el mercado ofreciendo los mejores productos.

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