En Colombia y el mundo, muchos alimentos terminan en la basura en lugar del plato. Esto tiene que cambiar, y todos podemos contribuir significativamente con costos mínimos.

Aproximadamente un tercio de todos los alimentos que se producen en el mundo no son consumidos. Puede que este dato parezca exagerado, pero viendo las cifras exactas resulta aún más sorprendente. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) indica que por año 1.3 billones de toneladas de los alimentos producidos en el mundo terminan en la basura. Para transportar esa cantidad de comida se necesitarían 45 millones de camiones. Una situación que debe ser resuelta. La buena noticia es que pequeños cambios pueden lograr rápidos resultados.

Generalmente suele ser difícil mejorar algo que no se había medido previamente en la cocina. Por lo tanto, los jefes de cocina deberían controlar los residuos de alimentos para comprender qué cantidad y tipo de alimento se desperdicia y en qué etapa del proceso de preparación. Así se podrá saber fácilmente qué platos y en que etapas los alimentos suelen terminar en la basura y qué acciones se pueden tomar para solucionar el problema.

Desperdicio de alimentos en cifras

Reducir el volumen de basura también significa reducir los gastos

Muchos alimentos terminan en la basura incluso cuando aún están en la cadena de valor, por lo que, aunque siquiera llegaron al consumidor final, ya tuvieron costos administrativos y operativos. Según los cálculos, un litro de basura cuesta aproximadamente dos euros. Lo que significa que parte de las ganancias de la empresa también terminan en la basura.

Por eso es tan importante crear una estrategia de reducción de los residuos que producimos en las cocinas profesionales. La tecnología de cocción que utilizamos también debe ser puesta bajo el microscopio para garantizar que se evite el mal procesamiento de los alimentos y errores de producción.

Los fabricantes de equipos de cocción son conscientes de la importancia de sus sistemas y los optimizan constantemente para garantizar que sean fáciles de usar y evitar errores en la cocción de los alimentos. RATIONAL, por ejemplo, usa en sus equipos SelfCookingCenter y VarioCookingCenter un panel de control simple e intuitivo, garantizando un uso eficiente y reduciendo errores. Además, los equipos tienen integrado un sistema de cocción inteligente que no solo proporciona los parámetros de cocción, sino que, además, detecta la dimensión y cantidad de los alimentos en la cámara de cocción y realiza los ajustes necesarios de forma automática.

Según RATIONAL, los parámetros de temperatura y ajustes de tiempo que los equipos ofrecen de forma inteligente garantizan que no haya desperdicios.

En un mercado donde muchas veces el personal capacitado escasea, esto ayuda a garantizar que la calidad obtenida en el plato final, sea la deseada. El servicio es el factor clave: la estrategia no debe tener en cuenta sólo la calidad, sino también la cantidad, especialmente para la producción de lotes más pequeños. Muchos clientes aceptarían recibir una porción menor y repetir en caso de ser necesario. En resumen, la estrategia para evitar el desperdicio de comida debe comenzar con pequeñas pruebas piloto, donde no haya límite para la creatividad en la búsqueda de una solución.

RATIONAL cuenta con una amplia experiencia en cocción inteligente y equipos a la medida de cada necesidad de su restaurante. Si desea asesoría personalizada para equipar los espacios de su cocina, diligencie el siguiente formulario: