El llamado trapo ha sido siempre uno de los utensilios con mayor protagonismo en las cocinas industriales y domésticas. Junto con cuchillos y superficies de cortar, comparte espacio con alimentos de toda clase y en consecuencia con posibles riesgos alimentarios derivados de la presencia de patógenos, no en vano el paño de limpieza con tejido lavable es uno de los refugios más seguros para gérmenes y bacterias potencialmente nocivas.

Según un estudio del Consejo de Higiene Global, las bayetas de cocina pueden tener hasta seis veces más bacterias que el botón de la cadena del inodoro y Cuanto más tiempo permanezca húmeda la bayeta, más proliferarán las bacterias y los malos olores, por lo que mantener la esponja seca es una buena opción para que dure más y resulte menos contraproducente.

La cuestión del coste medioambiental es otro punto primordial, cada día el uso de papel tiene más adeptos por su particularidad desechable y aunque un rollo común supone un gasto de papel, hay que recordar que los paños en tela conllevan un consumo de detergente considerable ya que su limpieza periódica se hace imprescindible si se quiere combatir la contaminación.

Ya sea cualquier tipo de fibra, se debe tener en cuenta que no todas se utilizan con el mismo cometido y no todos los materiales tienen las misma función a la hora de limpiar. Las ventajas del material desechable en materia higiénica son amplias sin embargo para quienes recomiendan el algodón se proponen algunas recomendaciones básicas para minimizar los riesgos:

–  Colocar distintos trapos por áreas de trabajo: Así, por ejemplo, los utilizados en las zonas de corte de alimentos crudos no deben mezclarse con los que se emplean en aquellos platos ya cocinados.

– Diferenciar los paños por colores: por estampado o por tipos de tejido para aplicarles usos distintos y evitar la combinación de organismos patógenos entre pescado, carne o las distintas salsas con base de huevo o nata.

– Utilizar siempre telas de colores claros: para distinguir rápidamente la suciedad y proceder a la desinfección. Se aconseja en todo caso lavar los paños cada día, de la misma manera que se realiza con otros utensilios de cocina donde también se pueden acumular gérmenes.

¿Por qué utilizar un paño de limpieza inteligente?

Sabemos que el vidrio o cristal no es fácil de limpiar y pasa con los cubiertos y el menaje el cual queda con vetas o manchas. Existen diferentes tipos de paños que agilizan cada proceso de limpieza, con materiales cada vez más amigables y tecnología textil inteligente que disminuye la recepción de motas y trazos no deseados.

Uno de ellos es el algodón, el cual cuenta con excelentes ventajas y es ideal para eliminar y desincrustar suciedad difícil, desengrasando todo tipo de superficies. Además su poder electrostático en seco atrapa el polvo en superficies lisas o rugosas.

Cuando llega el momento de limpiar o de pulir las telas suaves de algodón ayudan a proteger cualquier tipo de superficie, así como puede distribuir uniformemente el esmalte de implementos con alto carbono sin dejar residuos.


Socoim con su línea Roll Drap ofrece una amplia variedad de paños y bayetas diseñadas para cada espacio de su restaurante con tecnología patentada y biodegradable que garantiza su óptima limpieza.

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