Los hoteles están renovando sus menús para atraer y fidelizar clientes. Las nuevas tendencias, con el foco en la satisfacción de sus comensales, llegan a las cadenas hoteleras para renovar el sector y potencializar uno de sus ingredientes principales, el buffet.

Estas son las principales claves para triunfar en el menú del restaurante de un hotel:

Restaurantes versus comedores: los hoteles que desean una nueva experiencia para sus clientes transforman radicalmente los espacios dedicados a las mesas, diseñando lugares más íntimos e informales. Los espacios tradicionales dejaron de ser una alternativa para los visitantes a los hoteles y en especial al restaurante.

Gastronomía consciente: el cliente está más informado que nunca. La nueva tendencia consiste en huir de ciertos preparados industriales y regresar al origen. Rusticidad, naturalidad y la ‘cocina del buen humor’ son la base de esta gastronomía.

Hospitalidad: la hospitalidad fue y debe seguir siendo la base de la industria. Recibir (para que el cliente se sienta bienvenido y para mostrarle el funcionamiento del buffet), atender (estar pendiente del cliente, ocuparse de él) y despedir (hasta la próxima visita). Despedir es el remate de un trabajo bien hecho. Es saber si el cliente ha sido feliz o, si por el contrario, tiene algo que decirnos.

Cocina sana: clientes con necesidades especiales, clientes inteligentes, clientes con preocupaciones vitales, están demandando más verduras, frutas, cocina vegetariana son clientes preocupados por su salud. Es la cocina del bienestar. ¿Por qué no en el buffet del hotel?

Gastronomía étnica: el cliente está ávido de conocer, de probar, de saborear nuevos ingredientes. El buffet de hotel le permite viajar a otros destinos sin salir del restaurante. Fusión, originalidad, aromas, texturas y técnicas construyen la receta perfecta de la nueva oferta.

Rincones muy caseros: el cliente está cansado de tanta propuesta similar y uniforme. Los rincones del buffet se realizan con esmero y cariño, con la vajilla más adecuada para cada elaboración. Son rincones visualmente atractivos y diferenciados, atractivos para la vista y los sentidos.