En la edición 96 de la revista La Barra hablamos con Fernando Torres, fundador y gerente general de Casa San Isidro, restaurante que cumple 40 años y es ícono de Bogotá, demostrando que mantenerse en el sector es un asunto de adaptarse a los cambios para hacer las cosas bien.

Casa San Isidro nació cuando el Centro Internacional de Bogotá era el centro económico de la ciudad. Una clase ejecutiva naciente necesitaba un buen restaurante para almorzar; un sitio con nivel gastronómico alto.

Torres asegura que las nuevas generaciones son muy exigentes: “saben más qué buscan; están buscando más sensaciones y más experiencias que antes. Nuestro trabajo es estar atentos de que las experiencias estén acordes a esas nuevas expectativas”.

Mientras el sector pasa por un momento álgido, Fernando da un ejemplo admirable: la solución no es competir, es cooperar. Cuenta que los grandes restaurantes y los grupos dueños de varios restaurantes comenzaron siendo emprendedores pequeños.