El Club La Barra, a través de su tradicional Ruta Gastronómica, realizará el próximo 18 Octubre, un recorrido por algunos restaurantes bogotanos, que se caracterizan por atender “como en casa” a sus comensales.

Cabe destacar que allí, los asistentes encontrarán casos de éxito y conceptos donde el servicio, el diseño, la oferta gastronómica y las distintas opciones van más allá del consumo y se convierten en una elección valiosa y atractiva para los clientes.

Por otro lado, para llevar a cabo esta Ruta, la Barra se dio a la tarea de explorar en qué consiste ese concepto que es común a estos modelos de negocio, es decir, el comfort food, una propuesta que se ha consolidado en las preferencias del consumidor global por representar esos valores que buscan las nuevas generaciones: comida casera, insumos sencillos y reconocibles, conceptos informales, y precios asequibles.

Esta tendencia, creciente alrededor del mundo, es hoy más que nunca tangible en Colombia. Ejemplo de esto son restaurantes como Tremenda Sal y Dulce, un establecimiento que abrió sus puertas hace tres años y que, desde entonces, no ha parado de cosechar éxitos.

El comfort food es nuestro foco. Siempre he sido de la escuela de respetar mucho el producto, y siento que salir a comer no puede ser exclusivo de una vez al mes. Es mejor tener una gran oferta a un buen precio para que el comensal venga siquiera dos veces a la semana”, comenta Carolina Vásquez, chef y propietaria.

Esa cercanía que brinda este concepto de negocio les ha permitido, entre otros, generar un vínculo de confianza, de manera orgánica, entre el restaurante y los clientes, quienes se sienten como en casa.

No obstante, la carta de este restaurante se orienta a “desarrollar” el paladar del comensal, con sabores que van más allá de lo tradicional. Esto gracias a las influencias que la chef Vásquez recogió de su experiencia trabajando en el exterior, aprendiendo sobre cocinas del Medio Oriente y Asia.

Para ella, no hay una ecuación perfecta para que el comfort food sea exitoso, pero sí se deben conservar sabores reconocibles para el cliente. Pero advierte que “debe apreciarse no solo en la propuesta culinaria, también en el precio. El ticket promedio no puede ser el de un restaurante de fine dinning. Es importante la asesoría con los números”.

Las tendencias de consumo orientadas a estilos de vida más saludables, que además privilegian la trazabilidad de los ingredientes y una oferta culinaria más cercana a la tradición, han desencadenado en la apertura de cientos de negocios de este estilo en el mundo. Aunque incursionar en este es una decisión personal del restaurador, vale la pena explorar sus potencialidades, las cual generan muchos más vínculos emocionales con el cliente, que al final, se traducen en mayor ventas y recompra en los restaurantes.

No se quede por fuera de esta gran experiencia. Para más información comunicarse al 3103099396.