Cuando se tiene un negocio como un restaurante es fundamental tener en cuenta el presupuesto porque es el camino que lo lleva a la rentabilidad y al éxito. Sin embargo, desafortunadamente más del 60% de todos los establecimientos no lo hacen, sino que cogen otro camino que los conduce a permanecer en el punto de equilibrio o aguantar, trayendo como consecuencia el fracaso o la ruina financiera.

El presupuesto es una herramienta que les permite a los dueños de los negocios o gerentes conocer si está ganando o perdiendo dinero. Es un plan organizacional que se expresa en términos financieros y obliga a adaptar sus operaciones para que mantengan la rentabilidad. A la vez que monitorea aspectos como ventas, costos, ganancias e ingresos netos.

Las ventas representan el mayor factor determinante de ganancias en el presupuesto. Estas pueden compensar errores de gestión y fallas en el control de costos. Es bueno comparar las ventas actuales con el mismo periodo del año anterior. Esto brinda un panorama de cómo está el negocio.

Por otro lado, el costo principal es el costo total de ventas más otros relacionados con la nómina, los salarios, beneficios, impuestos sobre la nómina, compensación laboral y otros gastos similares. Es importante vigilarlo porque está compuesto de costos grandes y otros volátiles.

En los restaurantes que tienen servicio a la mesa, suelen tener como regla que el costo principal no deba ser más del 65% de las ventas totales. Esto hace que tenga un sistema financiero saludable.

En cuanto a los ingresos operativos, se reflejan los gastos sobre los cuales el personal de operaciones tiene control e influencia real. Con ellos, se evalua la efectividad general de la administración del restaurante.

Mientras que el ingreso neto es lo que queda después de que se pagan todos los gastos. La importancia de esta cifra es grande porque ayuda también a medir la rentabilidad, sobre todo cuando se compara el ingreso neto anual con la inversión total que tiene el restaurante. Esto es lo que se denomina ROI o retorno de la inversión.

Finalmente, el presupuesto es una actividad que se recomienda hacer cada mes y anualmente. Cuando se comparan estos dos se puede crear un presupuesto anual para el año siguiente. El propósito del presupuesto anual es más estratégico porque se basa en expectativas razonables de ventas, costos y gastos. Tiene en cuenta la historia de la compañía y los cambios que buscan implementar para innovar en el mercado.

Por ello, es necesario hacerlo y no dejarlo de lado. Porque es la hoja de ruta que le permite saber hacia dónde va a su empresa y que acciones pueden tomar si se presentan dificultades.

Información tomada de: www.restaurantowner.com