Llevar un negocio al éxito requiere de especial cuidado, en el caso de las franquicias pareciera estar asegurado, pero no siempre es así. Existen diferentes variables que no pueden ser pronosticadas, por ello trabajar fuertemente y establecer puntos base ayudarán a su negocio a mantenerse estable e ir mejorando con el tiempo.

La supervisión que ejerce la empresa sobre la franquicia que vende, se basa en parámetros de monitorización operativa importantes para consolidar la empresa pero, el control de calidad debe ser el corazón del plan de negocios, pues de este chequeo minucioso el franquiciador podrá asegurar hasta dónde es posible el éxito de su negocio. Aquí le damos algunas claves para que tenga en cuenta a la hora de llevar a cabo su control de calidad:

  1. Consistencia en el servicio que se ofrece o en los productos que se venden

    Para este punto es clave un buen manejo de personal, contar con un manejo de inventario eficiente, tener controles estrictos y eficientes, además, capacitar constantemente a los empleados.

  2. Mantener los estándares altos

    De que el franquiciante tenga claro cómo lograr sus objetivos, depende en gran parte el éxito del franquiciatario y de él mismo. Elaborar un plan sistemático que tenga metas realistas y una ruta trazada para lograrlas es básico para que el negocio se desarrolle de forma ideal para ambas partes.

  3. Adaptar el negocio a las circunstancias locales

    Si bien es cierto que se debe tener diseñado un plan para toda la compañía, a fin de que las franquicias funcionen lo mejor posible, también es verdad que se debe tomar en cuenta que gran parte del éxito está en quien se encuentra en el centro de las operaciones, de tal manera que la producción no se vea afectada por las múltiples variantes que responden al lugar donde esté situado el negocio.

  4. Como franquiciante y franquiciador no todo el control está en sus manos.

    Aunque pueda parecer una desventaja, no es del todo así. Como franquiciador contar con procesos de efectividad probada garantiza una buena parte del éxito; por su parte, como franquiciante, poner en marcha planes eficientes y sistematizados le permitirá hacer una intervención casi directa sobre cada franquicia, y así pueda asegurarse de que estos se están llevando a cabo.

En conclusión, ambas partes deben tener en cuenta que, aunque este modelo de negocio no les permite ejercer el control completo y directo sobre la franquicia, todo se basa en la calidad de los procesos sobre los cuales sí se tiene injerencia

Fuente: Asociación Mexicana de Franquicias