Pollo Asado[1]  


El pollo asado es más saludable

100 g de pollo da 167 calorías, pero si se come frito, con arroz, papas y mayonesa, las grasas se triplican.

Su combinación es apetitosa y conquista  el paladar de cualquiera con su olor penetrante. Un crocante pollo frito, acompañado por una porción de papas fritas, ensalada con mayonesa y, por último, el infaltable arroz, nunca falta en los hábitos de consumo de los ecuatorianos. Para muchos como Diego Salazar, de 28 años, esta combinación de alimentos se ha convertido en el “menú ideal al mediodía, te deja satisfecho…” A otros, como Carmen Molina de 45 años, les sacan de apuros en los almuerzos familiares…

 Pollo Asado[1]

 

 

100 g de pollo da 167 calorías, pero si se come frito, con arroz, papas y mayonesa, las grasas se triplican.

Su combinación es apetitosa y conquista  el paladar de cualquiera con su olor penetrante. Un crocante pollo frito, acompañado por una porción de papas fritas, ensalada con mayonesa y, por último, el infaltable arroz, nunca falta en los hábitos de consumo de los ecuatorianos. Para muchos como Diego Salazar, de 28 años, esta combinación de alimentos se ha convertido en el “menú ideal al mediodía, te deja satisfecho…”.

A otros, como Carmen Molina de 45 años, les sacan de apuros en los almuerzos familiares. Mientras que  María Andrade, de 35 años, lo consume por el costo económico para  su bolsillo.

Pero ¿hasta qué punto la combinación pollo frito, porción de arroz y papas es nutritiva? La nutricionista María del Carmen Álvarez señala que el pollo es un alimento completo para el organismo, ya que aporta entre 18 y 20 g de proteínas.

Sin embargo, la especialista ve un problema en la forma en que se mezclan todos estos  alimentos. Por ello señala que la gran cantidad de grasas puede acarrear problemas cardiovasculares, obesidad, hiperlipidemias e incluso diabetes.

La nutricionista Cristina Viteri comenta que el valor nutricional varía de acuerdo con la presa seleccionada. De esta manera, la pechuga sin piel es la menos grasa, “tiene  menos colesterol”.

En cambio, en el muslo hay  menos proteínas y el triple de grasa. La piel es la parte del ave en donde se concentra más la grasa. Así, en 100 g de pollo con piel, el organismo recibe 167 calorías, 9,7 g de grasa y 110 mg de colesterol.

Por ello Álvarez sugiere que la mejor manera de consumirlo es al horno, al jugo o asado. Se puede acompañar de una porción de carbohidratos, ya sea arroz o papas y una  porción de ensalada, pero sin grasa. “Basta solo con un aderezo de limón”. La idea es que equilibre su dieta, es decir, 15% de proteínas, 30% de grasas y 55% de carbohidratos.

No frito (‘broster’) porque, según Viteri, esta  preparación es un reducto de ácidos grasos hidrogenados. “Si un pollo tiene 167 calorías, solo al freírlo obtendrá  300 calorías más. Y si a eso se añade mayonesa, arroz y papas será una dieta hipercalórica, de más de 450 calorías”. Ambas especialistas sugieren consumir 200g de pollo al día.

Ana Vega, gerente de un asadero de pollos, prepara  desde hace 30 años esta carne a la parrilla. Ella lo hace así “porque asado conserva todo el sabor del alimento, queda intacto, además es nutritivo”.  Vende 150 pollos asados de lunes a viernes, y 300 los fines de semana. Tito Viteri, uno de sus clientes, lo prefiere asado “porque es un alimento completo”.

En un restaurante o asadero de pollos posicionado en el mercado, también lo hacen, por que según su propietario “La gente lo prefiere asado porque es consciente de que frito aumenta sus grasas y en vez de aportar con proteínas, nos da colesterol”.  

Recomendaciones para la preparación

La ingeniera en alimentos Isabel Jácome recomienda que cuando vaya a preparar alimentos a la brasa se percate de que la parrilla esté limpia y sin ningún rastro de alimentos. Esto puede ocasionar una contaminación cruzada y puede ser tóxico. 

Además, tenga en cuenta que el alimento, no se puede exponer más de 60 minutos al carbón. Solo se debe  sellarlo al carbón, no cocinarlo. 

Sin embargo, Jácome sostiene que no puede ser nocivo. El problema -explica la especialista- se da cuando el alimento toma contacto directo con el carbón. La parrilla debe estar 50 cm más arriba del carbón.

La mayoría de propietarios de asaderos y restaurantes, aseguran que el ajo es el mejor aliño para el pollo. Por ello recomiendan sazonar el alimento con un día de anticipación, para que tome todo el sabor del aliño.   

Según Jácome, el pollo debe ser de color uniforme, blanco o ligeramente amarillo. La piel no debe estar pegajosa. Si observa manchas, deseche el alimento.

Fuente: http://www.elcomercio.com/

Noviembre de 2008