Desde el mes pasado Gostinos de la zona G se presentó al público renovado. Se incorporaron nuevos platos al menú, con el clásico sabor de Gostinos, y se acondicionó un lounge diseñado para que los clientes puedan disfrutar en pareja o con amigos de unos cocteles tropicales o de unas tapas al estilo colombiano, en un ambiente propicio para conversar y relajarse.

Gostinos comenzó hace cinco años por el auge y la sobreproducción de camarón a nivel mundial  que  se vivió en esa época. La idea era popularizar el consumo de esta especie bajo el concepto de la sencillez en platos que combinan ingredientes exóticos colombianos.

Aunque al principio Gostinos ofrecía en su carta preparaciones que venían influenciadas por la comida asiática y mediterránea, hace algún tiempo decidieron volcarse hacia una exploración de los ingredientes colombianos. Por ello, los platos y cocteles ofrecen una combinación de frutos típicos como el maracuyá, el arazá, la limonaria y el tamarindo.

El plato con el que comenzó el restaurante son Los Gostinos: una mezcla de camarones y langostinos, bañados en salsas al ajillo, de café, o de tomates secos.  Aunque el nombre del restaurante hace alusión a la especialidad de la casa, “los langostinos”, en la carta se han incorporado otro tipo de recetas que involucran otras delicias del mar, como el róbalo o el pargo.

Dentro de la renovación de Gostinos se pensó en los vegetarianos. Por ello se crearon menús alternos que no incorporan ningún tipo de pescado. Como los vegetales al natural orgánico con salsa romesco: a base de ajo, romero, tomates y almendras; o los canelones de ratatui con portobellos  fritos.

El lounge incorporado en Gostinos de Rosales le imprime un toque de sofisticación al sitio y al mismo tiempo proporciona otra alternativa para aquellos que desean comer algo ligero acompañado de unos cocteles. El lounge resulta ideal para el tapeo en horas de la tarde o la noche, una costumbre española que viene tomando fuerza en el país, y que se replica en Gostinos pero con opciones que involucran ingredientes como el ají colombiano.

Gostinos cuenta con un centro de producción y cuatro sedes: una en el centro, la más reciente; una en el centro comercial Andino; otra en el centro comercial Gran Estación; y la sede de Rosales. Esta última por estar ubicada en un sector gastronómico con grandes competidores, tuvo que adaptarse a las exigencias del público de la zona G. A esto se debe la renovación tanto de las instalaciones del lugar como de la carta.

La decoración de Gostinos va acorde con la conexión que el restaurante tiene con el azul del contexto marino y el verde de lo natural que buscan expresar en cada preparación. Todo en ello  ambientado  con una música que varía de acuerdo a las horas del día, pero que incluye géneros como el chillout con algo de salsa y cumbia.

Aunque en cada punto hay un jefe de cocina, el chef encargado de supervisar y coordinar el trabajo de todos es David Orozco. Este cocinero estudio en la Escuela Argentina Mausi Sebess, donde trabajó con Borja Blázquez, chef español reconocido por su trabajo en el canal el Gourmet.  Después viajó a España donde tuvo el privilegio de trabajar con Pedro Subijana, cocinero español reconocido por su trabajo en su restaurante Aquelarre, con el cual ha obtenido tres estrellas Michelin.  A su regreso a Colombia se dejó tentar por el proyecto de Gostinos donde lleva un año como coordinador de las cocinas del restaurante.

Redacción: Área Web Revista La Barra