Comer a 50 metros de altura pendiendo de un cable sobre la ciudad de Barcelona, en Dinner in the sky o en un restaurante como “Dans Le Noir” en Londres, el cual recibe a sus comensales en un salón completamente oscuro, atendido por meseros invidentes, podría sonar un poco extremo, pero este es el tipo de experiencias sensoriales con las cuales se buscan complementar el mundo lúdico de la restauración.

Hoy no basta ser un gran cocinero, pues los comensales cada día son más exigentes. Hay que entender el restaurante como una gran empresa creativa, apalancada en el servicio, la técnica, tecnología, la buena administración, la arquitectura, música, decoración y todo aquello, que logre configurar el plus de una experiencia gastronómica. El restaurante en la actualidad nutre el universo sensorial del cliente, además intervienen las emociones, transformando nuestras vivencias y la forma en que nos alimentamos.

Este no es un concepto nuevo, en Roma Imperial ya se encuentran relatos que describen banquetes donde la comida se convertía en un espectáculo de creatividad y arte, en el Renacimiento los jefes de banquetes debían conocer las técnicas arquitectónicas y teatrales que les permitieran hacer verdaderas puestas en escena.

En la actualidad, después de muchos años, parece ser que el gusto por la comida unida al espectáculo, lo sensorial y lo extremo; regresó, el nuevo comensal citadino acostumbrado a comer fuera casi todos los días, ya cumplió con su necesidad básica de nutrirse, no quiere solo un jugoso filete, hoy se comen verdaderas experiencia de diseño gastronómico, una simple hamburguesa puede estar apalancada en la historia del rock o un plato de frutos del mar puede venir con olor al aire marino de una zona geográfica.

En Colombia también hay algunos ejemplos de creadores gastronómicos y restauradores, que unen la gastronomía con el diseño de experiencias y lo sensorial dentro de sus conceptos de negocio, restaurantes como Andrés Carne de Res, Te encantaré y el Cielo, entre otros son un buen ejemplo.

Para concluir, podríamos decir que hay un nuevo mercado mundial para comensales, que buscan experiencias adicionales a las de simplemente comer en un restaurante, esta nueva tendencia tiende a crear experiencias complejas que requieren soluciones complejas desde diferentes conocimientos.

El placer no solo es comer, es el buen comer.

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Es muy fácil. Tienes del 1 al 26 de Abril para inscribir una receta colombiana creada por ti y que prepararás con ayuda del chef y director del Programa de Gastronomía y Gestión de Restaurantes de LCI Bogotá, Juan Carlos Franco.

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Primer premio: cocinará su receta y recibirá un curso libre de gastronomía en LCI Bogotá.

Segundo premio: invitación a almorzar para dos personas con botella de vino en el restaurante La Academia.

Condiciones del concurso: ser mayor de edad, enviar una sola receta, vivir en Bogotá, si es el ganador, debe trasladarse a la sede A de la escuela, ubicada en la Carrera 13 No 75 74 para reclamar el premio. El ganador Se anunciará a través de las redes sociales.