Diferentes instituciones buscan la inclusión a través de sus programas. Este es el caso del Instituto Mariano Moreno, el cual cuenta con un programa de certificación de estudiantes con Necesidades Educativas Especiales.

La Barra habló con Laura Insignares, jefe de bienestar y coordinadora del programa de inclusión, quien nos contó más sobre esta iniciativa

El programa nació a raíz de que a la escuela empezaron a llegar personas con necesidades educativas especiales, por lo que se hicieron ajustes al currículo del programa técnico. Cada vez fueron llegando más estudiantes interesados, empezó a crecer la demanda y desde allí se pensó en tener un programa estructurado para personas con necesidades educativas especiales.

El programa dura 2 años y 600 horas de pasantías, que se hacen en hoteles y restaurantes que la escuela ha identificado como lugares apropiados donde sus alumnos pueden hacer una práctica en cocina como cualquier otro estudiante.

La parte teórica tiene una metodología mucho más dinámica, identificaron a profesores que tienen la capacidad de ajustar sus clases y, adicionalmente, cuentan con un enfoque más fuerte en el tema de emprendimiento.

Semestre a semestre se realiza una muestra gastronómica que busca desarrollar una idea de emprendimiento o de empresa, “ya que desafortunadamente, actualmente, en el país las oportunidades laborales para personas, en este caso, con algún tipo de discapacidad están complejas. La idea es que los estudiantes vean esto como una oportunidad de ser más productivos más adelante”, agregó Insignares.

Jenny Suárez, mamá de Juan Sebastián Corredor, uno de los estudiantes de primer semestre, aseguró que esta ha sido una experiencia muy grata tanto para Juan como para su familia. “Estamos muy contentos por la actividad que él ha escogido. El perfil se adapta a él, es una oportunidad maravillosa para estos chicos. El programa es sumamente incluyente porque ellos comparten clases con grupos regulares. Ha sido muy importante para su parte social, para el desarrollo de sus capacidades, le ha representado una enorme ilusión para su futuro laboral, para su corporación, hemos visto significativos avances para su proceso de socialización, un proceso muy incluyente y satisfactorio. En todo sentido nos sentimos completamente satisfechos, con mucha ilusión y expectativas”.

Así mismo, Lina Rodríguez, estudiante del programa, indicó que esta es una experiencia maravillosa y buena para todas las personas que quieran estudiar cocina.