Las noches de baja demanda pueden ser la manifestación de un problema o simplemente algo ocasional. Para muchos restaurantes, es común encontrar días en los cuales el tráfico de clientes se considere lento, esto puede depender de la locación y el mercado más que de la oferta del lugar.

Aunque hay cosas que usted no puede cambiar, hay otras que están bajo su control. Los clientes regulares pueden ser su salvador en las noches de baja demanda. Ellos son los que irán entre semana a celebrar una ocasión especial o simplemente porque no quisieron cocinar ese día.

Tenga el concepto de su restaurante claro, si no es así le está dando más opciones a sus clientes de donde cenar. Si define que es un lugar de hamburguesas, centre su oferta en estas y no presente un menú con demasiada variedad de productos como pizza, lasagna, ensalada, entre otros.

Revise cuáles son las promociones que va a ofrecer y que estas no afecten sus ingresos. Muchas veces, ofrecer descuentos hace que las personas que asisten el lugar estos días no lo hagan si no hay promociones, por lo que no serían clientes frecuentes.

Utilice las redes sociales y no se preocupe por tener un gran número de seguidores sino del alcance de su campaña. Su mensaje tiene que ser diferente y llamar la atención, pues hoy en día puede perderse entre montones de mensajes similares.