A medida que la competencia aumenta y los consumidores tienen más alternativas, los retos para el negocio de las hamburguesas son cada vez mayores. Los emprendedores en este nicho deben apostar por una propuesta diferenciada.

Mientras algunas cadenas reformulan sus estrategias (cambios de imagen, remodelación de los puntos de venta, apuestas por hamburguesas artesanales o saludables, diversificación del menú), también se van sumando emprendimientos independientes que se convierten en una alternativa para la nueva ola de consumidores: los millenials.

Según información de losdatos.com las cadenas de hamburguesas mueven unos 780.000 millones de pesos al año, alrededor del 26% de la facturación del total de las cadenas de comidas rápidas del país.

Colombia parece ser un país cada vez más “hamburguesero”, lo cual ha dado cabida no solo para la consolidación las cadenas tradicionales, sino también para el crecimiento de algunas emergentes como Sierra Nevada, Chef Burger (de Medellín, que recientemente abrió su primer punto en Bogotá), El Garaje (de Bucaramanga, que también tiene planes de expansión), o la exitosa Home Burger.

Eso sin contar con la moda de los ‘Food Trucks’ que se está tomando las diferentes ciudades del país, siendo la hamburguesa uno de los platos más apetecidos. La competencia aumenta y parece que aún hay cama para mucha gente. REVISTAS\LA BARRA\ED-89\EL AUTOMATICO

Pese a este comportamiento, hay unos retos que no han sido fáciles de sortear para los restaurantes de hamburguesas. El dólar, por ejemplo, llevó a muchos que antes tenían insumos importados a incorporar más ingredientes locales.

Adicionalmente, este 2017 comenzó con la incertidumbre de la reforma tributaria, que tiene echando cuentas a todo los empresarios del sector, sobre todo a los de franquicias. Recordemos que con la propuesta de unificación de pago tributario , ya no se les permitirá el descuento de los IVAs de servicios e insumos. (Ver: ¿Sabe cómo impactaría la tributaria a los restaurantes?).

También es importante considerar que, posiblemente, muchos consumidores decidan apretarse un poco más el cinturón ante los incrementos en sus presupuestos y el consumo en restaurantes de fine dining podría ralentizarse, lo cual beneficiaría a las cadenas de comidas rápidas, así como a los pequeños establecimientos.

Sebastián Billey, propietario y chef de El Automático es uno de esos emprendedores que no hace mucho se aventuró a incursionar en este segmento con la apertura de su primer restaurante especializado en hamburguesas, al norte de Bogotá.

Tenía claro que lo más viable para competir en este exigente mercado era tener una estructura simple, una carta pequeña pero muy bien hecha ( de cuatro hamburguesas y dos platos adicionales), en la cual la selección de los ingredientes fuera uno de los factores que marcara la diferencia.

“Quise ubicarme en un sector corporativo, pero los sectores corporativos se mueren a las 6 de la tarde, ha sido muy complicado. Aunque el mediodía ya lo tenemos controlado, por la noche no. Por eso estamos viendo si llegamos a una masa crítica de domicilios, hacer una cocina que sea un centro de producción, una cocina satélite y estudiamos la posibilidad de abrir un segundo punto en una zona más comercial”, comenta.