Con esta iniciativa se busca incentivar a los militares reclusos y desmovilizados a desarrollar ideas de emprendimiento que les permita mejorar su calidad de vida y salir adelante.

Es por eso que Levapan les enseña a cerca de 1.000 personas víctimas del conflicto armado a preparar pan sal, pan francés, pan dulce, hojaldre, galletas, mantecadas, milhojas y pasteles de sal.

Esto hace parte de su programa de responsabilidad social que este año lo han denominado “Hacemos Pan, Hacemos Paz”. La idea consiste en que llevan a un experto en panadería y pastelería (cuentan con 25 alrededor de todo el país) a los centros de reclusión militar y centro de rehabilitación para que les enseñen a las personas sobre el sector y el oficio con el fin de que ellos creen su propio negocio.

“Con esta iniciativa queremos participar en la construcción de paz en Colombia, entregándoles a las víctimas del conflicto armado una alternativa real para que ejerzan un oficio, aportando a la generación de oportunidades, el mejoramiento de ingresos y la cultura de un país equitativo, incluyente y reconciliado”, explicó Ana Milena Celis, Gerente Regional de Responsabilidad Social de Levapan.

Hasta el momento, el proyecto ya se ha desarrollado en Bogotá, Cali y Medellín. Se espera que en el 2018 se llegue a otras regiones del país. El programa cuenta con el apoyo y respaldo de la Agencia para la Reincorporación y la Normalización, el Ejército Nacional de Colombia, el Ministerio de Defensa Nacional y la ANDI.

“Las empresas están llamada a ser agentes sociales también y Levapan como grupo privado, tiene la responsabilidad de crear valor compartido a través de acciones que ofrezcan soluciones creativas a los desafíos sociales que se presentan en cada una de las zonas donde opera”, agregó Ana Milena Celis.

Teniendo en cuenta este caso, ¿qué está haciendo su empresa en responsabilidad social para aportar al gremio y al país?