llego la hora de los cafes P  


Llegó la hora de los cafés especiales con certificación

¿Qué café quiere? La respuesta a esta pregunta de cafetería suele ser: un capuchino, moka o frappé. Pero bien podría ser: “uno amigable con los pájaros”.
O se podría pedir un café amigo del medio ambiente o respetuoso con los trabajadores. Así no figure de esa manera en la carta, el consumidor puede asegurarse de que el café que compra tenga esas características.

Hoy crece una tendencia mundial de los consumidores de la bebida, que no se centra en la calidad de los suaves o robustas, o los diferentes tipos que por años se han cotizado en el mercado mundial del grano…

 llego la hora de los cafes P

 

 

¿Qué café quiere? La respuesta a esta pregunta de cafetería suele ser: un capuchino, moka o frappé. Pero bien podría ser: “uno amigable con los pájaros”.

O se podría pedir un café amigo del medio ambiente o respetuoso con los trabajadores. Así no figure de esa manera en la carta, el consumidor puede asegurarse de que el café que compra tenga esas características.

Hoy crece una tendencia mundial de los consumidores de la bebida, que no se centra en la calidad de los suaves o robustas, o los diferentes tipos que por años se han cotizado en el mercado mundial del grano. Ahora, los que aprecian un buen café se han orientado a los llamados ‘especiales’, con certificación, pues quieren saber de las condiciones de cultivo, del beneficio del grano y de otros procesos de tipo agronómico, social, comercial y hasta ambiental.

Por ejemplo, una de las que respaldan la protección del ambiente y el bienestar de los trabajadores es Rainforest Alliance, famosa por su ranita verde en el logotipo. “Las fincas que hemos certificado en Colombia cumplen con los estándares desarrollados por la Red de Agricultura Sostenible (RAS), una coalición de grupos conservacionistas, incluyendo a la Fundación Natura, nuestra aliada. Estos cubren principios como la conservación del ecosistema, de las fuentes de agua, la protección de la vida silvestre, el trato justo y las buenas condiciones para los trabajadores, entre otros”, dijo desde Quito (Ecuador), Katy Puga, vocera de Rainforest Alliance. Esta entidad certificadora, junto con la Federacafé, trabajan en la certificación de fincas, promoviendo prácticas de producción sostenible y el mejoramiento de las condiciones económicas y laborales de los trabajadores.

“El objetivo final del proyecto es llevar los productores a la certificación, a través de un trabajo de socialización, capacitación y acompañamiento. Con esto esperamos obtener un café especial, de origen y certificado”, concluyó la vocera de Rainforest Alliance.

Según la Federación Nacional de Cafeteros (Federacafé), en el país funcionan 56 programas de cafés especiales, de los cuales 51 son sostenibles en 14 departamentos cafeteros. Los cafés sostenibles son los cultivados por comunidades que se comprometen con la protección del medio ambiente a través de la producción limpia y la conservación de la biodiversidad de sus zonas.

También promueven el desarrollo social de las familias que los producen. Los llamados orgánicos son producidos sin usar plaguicidas y fertilizantes químicos, se rigen bajo normas internacionales y precisan de una certificación que avale su producción.

Dicha producción la promueve la Federación en las zonas que cuenten con sombrío, en comunidades organizadas, que no utilicen insumos químicos, en las que puedan implementarse sistemas de control. Igualmente, en fincas donde la mano de obra sea del productor y su familia.

También, hay otros llamados de ‘comercio justo’, donde las relaciones comerciales están basadas en el respeto y beneficio mutuo de las partes, se valora el trabajo de los productores y de las leyes que protegen a los trabajadores y se propende por el cuidado del medio ambiente.

Así, en este tren se ha montado Colombia, pues el modelo de generación de valor para el café pasó de exportar 210.000 sacos en 2002 a 760.000 en 2007, es decir el 360 por ciento en apenas seis años.

Pese a que esta cantidad representa no más del seis por ciento de la producción cafetera, “Colombia debe redoblar sus esfuerzos para mantener su participación y ganar en la facturación final. Ello implica mantener sus programas de renovación y continuar impulsando sus cafés de alta calidad”, dice un informe de la Anif.

Así, en los últimos años han aparecido diferentes tipos de certificaciones, entre otras, Café Practices, Transfer USA, Bird Friendly, Utz Kapeh, Rainforest Alliance, Orgánico y Fair Trade, que vieron en Colombia una gran oportunidad para posicionar el café, con sus sellos de calidad, en el mercado mundial.

Las anteriores trabajan en el país, de la mano con la Federación Nacional de Cafeteros, gremio que reconoce 42.682 fincas, que ocupan 72.108 hectáreas, productoras de cafés especiales.

En Colombia, de la mano del gremio cafetero, trabajan UTZ Kapeh, que busca el beneficio de la seguridad alimentaria y con prácticas sociales y ambientales en los cultivos, como las fincas que tienen adelantos en manejo ecológico en el proceso de beneficio. Otro programa, llamado de Calidad Sostenible AAA de Nespresso, combina de manera innovadora los principios de sostenibilidad práctica (capacidad de rastreo, valor económico, justicia social y administración medioambiental) con una calidad alta, a fin de conseguir la perfección de Nespresso.

En su esfuerzo por garantizar el suministro constante del café de la mejor calidad para los miembros del club Nespresso en todo el mundo ahora y en el futuro, está buscando relaciones a largo plazo con productores y proveedores que puedan proporcionarles café de calidad superior.

En el caso de Bird Friendly, esta certificadora está enfocada en el cuidado que debe dárseles a las aves migratorias, que lo concibe como un gran fenómeno ambiental. Por último, la estadounidense Starbucks, promociona la calidad, la transparencia, el cuidado ambiental y las condiciones sociales de los trabajadores.

Fuente: http://www.cambio.com.co

Agosto de 2008