Ya sea para montar uno nuevo o para reinvertirle a su negocio actual, las fuentes de financiamiento disponibles en el mercado son varias.

Por: Michelle Morales.
Consultora de Restaurantes

A comienzos de año, esta publicación reveló una cifra que dejó a más de uno con la boca abierta: en 2016 se habrían abierto alrededor de 5.000 restaurantes en Colombia. Y si bien la cifra no deja de ser bastante sorprendente, lo que más impactó fue que hubiese todo ese capital a la mano para financiar a la gran diversidad de empresas que debieron haber promovido semejante expansión.

Lo que primero se le viene a uno a la mente para conseguir plata es el sector financiero que, muy bien se sabe, puede llegar a ser la alternativa más costosa de todas. Y aunque el costo financiero pesa –léase, altas tasas de interés– esto no es lo menos conveniente a la hora de recurrir a los bancos. Hoy en día, para poder acceder a un crédito con una entidad es necesario demostrar no solo solvencia sino tener una historia crediticia larga e impoluta, ambas condiciones difíciles de cumplir, sobre todo para nuevos emprendedores.

Descartado el sector financiero están a la mano los préstamos informales con familiares o amigos o inclusive con personas que se dedican a ello. A través de esta alternativa el costo del dinero puede rondar el 2,5% mensual con unas garantías menos exigentes que las de los bancos, pero a plazos significativamente inferiores. Y aunque es un dinero de fácil acceso, preocupa el hecho que no hay reglas muy claras respecto a las múltiples eventualidades que puedan surgir.

Así bien, dado que los préstamos no dejan de ser tanto onerosos como riesgosos, las opciones que más acogida están teniendo por estos días y a las que claramente se les debe el rápido crecimiento del sector a nivel global, son las figuras de banca de inversión. En estas, un individuo o grupo gestor arma un proyecto –incluidas las debidas proyecciones financieras– y con base a este busca socios capitalistas que deseen invertir su dinero, a riesgo, con la expectativa de participar en las utilidades futuras del negocio y a la valoración de las acciones o puntos adquiridos en el emprendimiento. En sus diversas variaciones, estas figuras son una excelente opción para reunir dinero barato y sin el riesgo de endeudarse con el sector financiero o con un prestamista desconocido. El reto consiste en que debe estar dispuesto a tener socios y a cuidar su integridad asesorándose legal, contable y tributariamente y haciendo todo dentro del marco normativo de las diferentes entidades que vigilan a los restaurantes. Adicionalmente, usted y/o su grupo deben gozar de una excelente reputación y tener la credibilidad de poder generar esas utilidades a las que le estarían apostando estos rentistas de capital. ¡De todas estas opciones, me quedo con la última!