El éxito de un proyecto gastronómico no solo se evalúa desde los precios y productos que ofrece. De hecho, muchas empresas fallan en el intento porque no suelen tener cuidados especiales con los clientes. Pilas, pues sin ellos no hay negocio que crezca. Por esto, es importante conocer una buena estrategia que le permita generar un vinculo especial con su comprador.

Haga feliz a sus clientes

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  1. ¿Cuáles son los aspectos más importantes del servicio en el restaurante?

    1. El saludo es la primera impresión que se lleva su comensal.  Aproveche para darle la bienvenida con una sonrisa como mensaje de formalidad.

    2. La cordialidad puede marcar la diferencia en el restaurante; es importante entrenar y evaluar a su personal en protocolos de cortesía para generar una experiencia agradable a los clientes.

    3. La atención debe ser eficiente. Evite que su cliente espere más de la cuenta; valore el tiempo de las personas que visitan su establecimiento brindándole toda la atención, información e interés posible.

    4. Deje que el cliente decida; sea prudente y no lo hostigue. Dele la oportunidad de elegir con calma y sin presiones.

    5. Bríndele información confiable que le permita ver la variedad y calidad de sus productos. Su personal estar preparado para ofrecer un asesoramiento acerca del producto mismo.

    6. La apariencia de sus empleados, restaurante y emplatados es fundamental para dar una buena impresión. Todo lo que ve el cliente debe ser profesional. Por esto, es importante contar con un equipo calificado, al que se le hace retroalimentación día a día.

    7. Las promesas que se realicen en medio de la venta y atención deben respetarse. Por esto, no se ponga a prometer cosas que no puede cumplir; sea realista, es preferible ser sinceros con el cliente y no que se vaya defraudado.

    8. Siempre tendrá uno que otro comensal incómodo o molesto. Evite responder con mal genio o discutir a toda costa; conserve una postura amable y abierta al diálogo, respetando también la opinión del cliente. Tenga en cuenta que la discusión no es una opción; manténgase sereno, vea las quejas y sugerencias como una oportunidad de mejora.

    Recuerde que las malas experiencias hoy en día no son solo castigadas por el cliente que las sufre, sino que muy probablemente pueden tener un efecto multiplicador devastador para su negocio.

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