Los empresarios del restaurante Olivia han trabajado en el sector horeca por más de ocho años. Durante este tiempo y por medio de sus experiencias personales, se han dado cuenta que lo más importante a la hora de tener un restaurante es preguntarse ¿Para qué hacen las cosas? Ya que con esto, se pueden definir cuáles son los caminos a recorrer y las metas a alcanzar dentro de su negocio.
Esto es lo que significa tener una empresa consciente, que para ellos no es un tema estético, sino un proyecto de transformación que busca el bien común y la sostenibilidad. Sin embargo, esta idea  no solo debe verse reflejada en los productos o servicios que brindan a la sociedad, sino en todos los niveles de la compañía.

Por eso, los proveedores, empleados, clientes y en general, todo el entorno, deben girar alrededor de las buenas prácticas sociales y ambientales. Así, todo transita bajo una misma idea de consciente, la cual también involucra la gestión humana, ya que el crecimiento de la organización es reflejo del bienestar de todos los trabajadores.

En Olivia, los platos son realizados con alimentos orgánicos y no transgénicos. De esta manera, ellos están garantizando que las personas que consumen los alimentos dentro de su restaurante, comen comida saludable y de calidad. Es una apuesta a largo plazo que busca captar más clientes por medio de que la gente se vaya preguntando sobre lo que consume y las repercusiones que trae para su bienestar estos alimentos. Lo que puede ser considerado como una herramienta de fidelización.

Sin embargo, garantizar estos alimentos orgánicos para los platos del restaurante representa una labor ardua para los propietarios porque las semillas orgánicas son escasas y muy difíciles de conseguir. Todo el planeta está contagiado en este momento con esta tendencia de la modificación humana de la naturaleza, sin medir las repercusiones que esto tiene para las personas.

Además, la normativa para este tipo de alimentos es complicada. Es mucho más fácil certificar una semilla transgénica que una orgánica. La agricultura limpia no le permite al campesino guardar sus mejores semillas para cosechar nuevamente o utilizar los mismos elementos del campo para hacer los abonos, sino que tienen que aplicar fertilizantes, pesticidas, entre otros que venden en el mercado. El restaurante Olivia va en contra de todo esto. Esa es su revolución y el concepto que buscan transmitir a sus comensales.

Nicolás Gutiérrez, director General de la Pizzería Olivia, le contó a La Barra las estrategias y experiencias para construir un establecimiento como este. Esto fue lo que nos dijo:

La carta es fundamental para un restaurante
La carta es la presentación de su restaurante. Para realizarla se debe tener en cuenta los precios, las tendencias del consumidor, la competencia y los productos y servicios innovadores.
Olivia tiene una carta en formato tipo revista con cuatro portadas diferentes que contienen pequeños fragmentos de los procesos gastronómicos que están realizando, haciendo énfasis en el origen, proceso y resultado. Es para llevar y sirve de referencia cuando las personas quieren pedir un domicilio.
Dentro de los nuevos productos que promociona dentro de su carta están las masas para pizza sin gluten, pasta sin gluten hecha con quinua, tazones con ingredientes diferentes, paninis, entre otros.

El servicio debe ser excelente
Un buen servicio es el que le permite al cliente sentirse como en casa y lo motiva a volver nuevamente al restaurante.
Este consiste en tener personal capacitado y motivado a realizar su labor correctamente. También, en tener un lugar sencillo, acogedor y bien estructurado porque así se transmite la cultura del restaurante y se sumerge al comensal en otro mundo donde la hospitalidad es el valor predominante.

Apuntarle a los domicilios
En este momento, hay muchos factores que hacen que los domicilios sean una excelente oportunidad para obtener más ventas, ganar más comensales, expandir su negocio, crecer y tener más ganancias.
El tráfico complicado en las ciudades y la cultura de cada día tener menos tiempo por trabajar más, hace que los seres humanos tengan la necesidad de recurrir a este tipo de servicio para poder alimentarse. Generalmente, cuando se piensa en domicilio, se hace referencia a comidas rápidas. La idea de Olivia es poder llevarle al cliente comida saludable en empaques biodegradables que sean amigables con el medio ambiente.
Actualmente, este mercado les representa a este restaurante el 10% de sus ventas, pero cada día está en aumento.

Innovación
Como empresarios de un restaurante es necesario siempre preguntarse cuáles son las necesidades que tienen las personas en un lugar específico, que está funcionando en el mercado y qué es lo que quieren los comensales.
Teniendo en cuenta esto, es importante pensar posteriormente como crear una oferta que sea  diferenciadora e innovada, ya que estos aspectos son los que harán que un restaurante impacte en el mercado y sea exitoso.
Antes de renovarse, Olivia solo tenía cinco pizzas para ofrecerle a los comensales y unas bebidas comunes como el Nestea. Luego, se cuestionaron que para poder crecer debían generar en los clientes el efecto wow con los productos y servicios que ofrecían. Gracias a ellos, decidieron hacer pizzas gourmet cuyos ingredientes y aderezos fueran cosechados y realizados por el mismo restaurante. Además, de ofrecer experiencias de sabores, olores y texturas únicas.

Experiencias que promovieron su crecimiento
Cuando los empresarios de Olivia incursionaron hace ocho años en el sector horeca decidieron abrir 9 restaurantes con 7 estilos y conceptos diferentes. Hacían comida cubana, mexicana, italiana, colombiana, entre otros. Les iba bien en el mercado, pero se dieron cuenta que manejar negocios como estos era complicado porque se juntaban unas variables que implicaban inversiones grandes sin posibilidad de recuperación. Además, los pocos conocimientos en administración y estructuración empresarial complicaban la situación porque tenían unos costos fijos altísimos que no les dejaban ganancias, a pesar de que tenían buenas ventas.
De allí, que su consejo hacia los empresarios del sector horeca sea que no tengan afán a la hora de expandirse o crear otras propuestas gastronómicas, sino disfrutar los momentos y capacitarse en gestión y administración para no tener problemas financieros.