En entrevista con La Barra, Mateo Albarracín, managing director prepared food de Rappi, habló sobre las oportunidades que tiene el sector horeca de potenciar su oferta a través de este tipo de aplicaciones.

Rappi empezó en el parque El Virrey con domicilios de pequeñas tiendas y restaurantes cercanos, y ahora cuenta con cerca de 3.500 restaurantes asociados en Latino América, de los cuales 2.200 están ubicados en Colombia, 80% de estos en Bogotá. 

El plan de crecimiento para este año se centra en el servicio, tanto a sus clientes finales (consumidores) como a sus partners. Rappi es un marketplace de tres tipos de usuarios: un usuario final, quien consume el servicio; los aliados o partners;  y, el rappi tendero.

“Lo que más nos preocupa a nosotros es la calidad de servicio. No solo tiempos de entrega sino la calidad del empaque y la calidad del producto. Emular lo mismo en casa u oficina a lo que pasa cuando voy al restaurante. Igualmente, vamos a enfocarnos mucho en que las zonas (de la ciudad) estén balanceadas para que cada tipo de cliente pueda acceder a lo que más quiere“, indicó Albarracín.

Así mismo, esta empresa busca invertir en “centros de distribución (Rappi Distribution Centers). Con menos inversión de capital de la necesaria para abrir un restaurante, se pueden tener cocinas ciegas (dark kitchens) y de ahí empezar a hacer el surtido de pedidos de domicilio. Con un 10-20% de lo que cuesta abrir un nuevo punto de venta, abrimos una nueva zona de Rappi Bogotá. Nosotros nos encargamos del marketing y logística”.

Rappi le apuesta a diferentes tipos de ventas desde su canal. La aplicación sugiere otros productos de acuerdo a lo que el usuario esté adquiriendo, lo que genera una venta adicional.

“Al tener una multiverticalidad de varias cosas para el usuario, tienes un porcentaje de recompra mucho más grande dentro de nuestra aplicación”, afirmó Albarracín.

Mateo Albarracín fue uno de los speakers invitados en las capacitaciones ofrecidas por Club La Barra el 30 y 31 de marzo.