Desde hace más de 8 años se viene celebrando el día mundial del Malbec en Colombia. Este evento es un tributo a este tipo de vino emblemático argentino que se hace durante todo el mes de abril en más de 60 países.
Hugo Sabogal, el respresante de vinos de Argentina, en conjunto con importadores de vinos argentinos les contaron a La Barra sobre el panorama del vino en Colombia.

Aumento de precios por la Ley de Licores
En Colombia se venía construyendo una cultura del vino con precios razonables. Inclusive, ya se estaba incluyendo esta bebida en los hábitos alimenticios de las personas. Sin embargo, la ley de vinos en vez de incentivar más su consumo, lo redujo trayendo pérdidas monetarias a los importadores que ya estaban realizando nuevas adecuaciones industriales por el crecimiento de demanda de pedidos que estaba teniendo el país. Ahora, el nivel de importación se redujo.
El Ministerio de Hacienda colocó un ad valorem al precio de venta al público y el Dane es el encargado de establecer cuál es el precio que debe tener este producto en el mercado dependiendo su marca y el establecimiento en el que se venda.

Bebidas fermentadas VS Bebidas destiladas
En el mundo siempre han existido las bebidas fermentadas. La cerveza y el vino  han estado todo el tiempo en el desarrollo del mundo como acompañamiento para los alimentos de los seres humanos.
Mientras que en varios países del mundo como Chile y Argentina, estas bebidas han sido consideradas como alimento; en Colombia, el Ministerio de Hacienda los etiqueta como licores.
Para Hugo Sabogal, el tratamiento que ha recibido el vino frente a la cerveza ha sido diferente en este momento a pesar de que  los dos son fermentados, ya que este último no tiene que pagar un impuesto tan alto como el vino. Esto se debe, según él, a que esta bebida no tiene el poder político que tiene la cerveza porque no le aporta ganancias a las elecciones como si lo hace la otra bebida. Ya que el vino es un producto realizado por los campesinos que no les representa ninguna favorabilidad a los políticos.

Comportamiento de los vinos de gama baja, media y alta
Con el aumento del precio del vino en Colombia, la sociedad está retrocediendo en la cultura de consumo de esta bebida.
Generalmente, las personas empiezan consumiendo aquella bebida que es mas asequible a su bolsillo y luego de encontrarle el gusto  empiezan a buscar nuevas ofertas. Sin embargo, con el aumento de precio se complica el hecho de que las personas puedan probar nuevas propuestas  de mayor categoría.
Aunque muchos conocedores del vino van a seguir consumiendo las gamas altas de esta bebida, si  se van a dejar de importar muchos productos porque no van a tener la misma rentabilidad y el margen de consumo que tenían antes.

Momentos de consumo
Los momentos de consumo también se van a ver reducidos con el aumento de precios en esta bebida.
En los años 80’s Colombia solía tener un consumo de una copa por habitante al año. En la actualidad, esta cifra había variado a 1.3 litros por habitante al año. Ya no se consumía vino solamente en las ocaciones importantes como un cumpleaños, sino que estaba creciendo los momentos de consumo hacia los fines de semana.
Sin embargo, con esta nueva ley, este crecimiento que se había logrado tener con los años va a disminuir y solo va a quedar para los días de celebración.
Es importante recalcar que el sector gastronómico ha permitido el aumento de consumo de esta bebida en Colombia, pero aún así, el número es muy bajo.

Estrategias para aumentar el consumo
En los restaurantes está bien constituido el consumo de vinos desde hace 10 años. Por eso, es importante que los proveedores realicen una alianza con los establecimientos para impulsar el consumo del vino y aplacar el impacto que ha generado la nueva ley.
Otra estrategia para no perder el consumo de esta bebida es apostarle a la venta de vino por copa y no por botella en los restaurantes. Así, la gente no ve tan afectado su bolsillo y puede disfrutar de esta bebida.

Importación de vinos argentinos en Colombia
Argentina es el segundo país que más importa vinos a Colombia.

Para Felipe Cadena, gerente de Canter Bogotá, el Dane y el Invima estropean el sistema operativo de distribución de vinos ya que no hay forma de legalizar los productos del exterior porque no aparecen en la lista y los precios que fijan para el mercado no corresponden a lo que vale el producto. También, existen vinos que tienen un mismo registro.
Esta nueva ley les ha representado el 35% de disminución en ventas.

Por otro lado, para Claudio Mendoza, Latam Area Manager de Luigi Bosca, considera que el impacto de la ley siempre al principio es negativo y retrae al consumidor, pero piensa que los precios se van a ir ajustando con el tiempo y van a dejar de tener un sentido tan negativo.