Christiane Silberwasser junto a su esposo, decidieron abrir el segundo local de Pedro Mandinga Rum Bars en Bogotá, ya que el primero se encuentra en Panamá, donde tienen una destilería y producen cerveza y ron artesanal.

Con este nuevo local, ubicado en la localidad de usaquén, buscan ofrecer a sus clientes nuevas experiencias premium en las que se destaca un espacio con historia y caracter que tiene un diseño que combina lo caribeño, lo inglés y lo colonial. Es como estar en otro mundo. También los cocteles tienen su propia personalidad, ya que cada uno tiene un nombre que hace referencia a Panamá. Su producto estrella es el ron artesanal que es elaborado con panela , el cual empezaron a destilar desde hace más de dos años.

Su idea principal con este nuevo establecimiento, es vender estos productos a personas que quieran venir a charlar y pasar un tiempo tranquilo. Tienen música en vinilos y buscan atraer más clientes por medio de actividades como las catas de licores, clases de mixología, maceradores, entre otros. Todo ello, lo van a promocionar por medio de las redes sociales y el voz a voz.

No van hacer franquicias con este modelo de negocio, pero si quieren abrir otro punto en Berlín. A la vez, piensan exportar sus productos artesanales a Estados Unidos y Europa, pero sin perder su sentido de lo orgánico. Ya que estos dos propietarios prefieren mantenerse pequeños con estos tipos de negocios, antes de dejar perder la calidad.

La ética, a la vez, es un factor muy importante para ellos. Por eso, tienen programas de responsabilidad social con los que busca sensibilizar a la gente sobre procesos sociales y ambientales. En Panamá, son dueños del establecimiento “Rana Dorada”. De ahí, que se unieran con una fundación para apoyar esta especie que está casi extinta. También, colaboran a una fundación de niños de bajos recursos que quieren estudiar música, entonces les regalan dos becas para que hagan realidad sus sueños. Mientras que con la Bogotá Beer Company desarrollaron el proyecto de la siembra de árboles para combatir la deforestación.

El éxito para ellos depende de una sola estrategia: Tener un excelente servicio y vender los mejores productos. Con ello, se fideliza a los clientes.

Aunque el proceso de abrir este negocio en Bogotá no fue tarea fácil porque importar un destilado implica cumplir con muchos requerimientos, esperan tener mucha acogida en Bogotá. Su nombre hace homenaje a Pedro Mandinga, una figura legendaria en la historia de Panamá. Fue jefe de los Cimarrones, la primera comunidad africana que huyó de la esclavitud en el siglo XVI y que construyó pequeñas poblaciones ocultas a lo largo de la Costa Caribe.

El Ron Pedro Mandinga Silver tiene notas de banano, algodón de dulce y caramelo con un paladar suave. Mientras que el Ron Pedro Mandinga Spiced predomina un sabor a naranja, vainilla y canela con un sutil y exótico picante que crea un sabor dulce.

Finalmente, a esto es lo que se dedican los fundadores de la Bogotá Beer Company que factura en este momento alrededor de $38.000 millones de pesos anuales y está en manos de la cervecera más grande del mundo, AB Inbev.