Pizza Nostra nació el 25 de julio de 1975 en Bogotá y tuvo una gran acogida en el país por más de 20 años. Ahora regresa recargada para robarse el corazón de los antiguos comensales capitalinos y los nuevos que motivados por las historias de antaño, quien vivir esa experiencia y hacer parte de esta gran familia.

La compañía fue fundada en un inicio por Armando Tello, quien se destacó en el segmento de las comidas rápidas y llegó a tener ventas por más de $7.000 millones de pesos en esta época.
Sin embargo, en el año 97 entraron en un crisis económica a causa de una expansión no controlada que les requirió de mucha inversión, pero que luego no tuvo retorno porque no se dieron los resultados esperados.

“Pizza Nostra quebró con Armando Tello también porque querían ser siempre los primeros y con la entrada de las nuevas competencias como Domino’s Pizza, Pizza Hut, entre otras; empezaron las promociones y abrir en muchos lugares donde no era tan popular y no había mucha acogida. Entonces habían gastos inoficiosos y los créditos iban avanzando hasta que se volvió en un rollo muy amplio que no se pudo controlar y ahí llegó la liquidación total en Bogotá”, afirmó Rafaél Cortés, propietario de Pizza Nostra.

En Boyacá sucedió algo diferente. Rafaél Cortés compró la franquicia en el año 94 y tuvo una muy buena acogida a tal punto que en el año 95 abieron otro establecimiento en Duitama y en el 96 en Sogamoso. Con la crisis económica de Pizza Nostra, Rafaél decidió comprar la marca y el Know How a la Superintendencia porque en Boyacá, a diferencia de Bogotá y otras ciudades, sí se estaba vendiendo bien y funcionaba con normalidad el negocio. Ahora, después de tantos años regresan a la capital, apelando primero a la nostalgia y porque la gente en repetidas ocasiones le han pedido que abra nuevamente aquí.

Por otro lado, a pesar de que han intentado hacerle algún cambio a la marca, decidieron quedarse con el mismo logo de la muñequita tradicional porque quieren recalcar que son los mismos de antes, donde la gente iba a pasar su cumpleaños y tenía una tarjeta para reclamar una pizza gratis.

El establecimiento si es diferente. Tiene un ambiente más de restaurante que de pizzería. Son más sobrios. A la vez que regresan con un menú más amplio donde la gente no solo se puede antojar de la pizza tradicional de mitad hawaina y mitad pollo con champiñones, sino que puede pedir carne, lasaña, pastas y otro tipo de comidas rápidas. Quieren vender lo que la gente quiere comprar, más no obligar a los comensales a que compren solo los productos que hay, sino que quieren darles lo que ellos quieren.

Para ellos, el hecho de tener una carta amplia no genera mayores problemas porque tienen su propia planta de producción donde a diario piden las cosas y tienen el stock necesario para suplir sus necesidades.

Pizza Nostra es la misma que hace 45 años. Ha mantenido la misma planta de producción que tenía en los años 80’s o 90´s. Hemos conservado la misma calidad y sabor sensacional”, recalcó Rafaél Cortés.

Como plan para fidelizar nuevamente a la clientela, quieren crear el club de cumpleaños, volver a otorgar tarjetas de beneficios y descuentos, hacer una feria donde las personas puedan traer los juguetes que les daban anteriormente a los niños y hacer un concierto donde se pueda cautivar la atención de los jóvenes. Todo esto para posicionarse como uno de los mejores restaurantes de pizza en Colombia.

Por el momento, no piensan expandirse a otras ciudades. Quieren primero cumplirle a Bogotá con un restaurante de calidad e ir abriendo otros puntos en los barrios donde antes era muy fuerte Pizza Nostra como por ejemplo en Modelia, Las Villas, Chicó, entre otros.

También, han pensado en vender franquicias para que sea más fácil abrir mercado, pero esto depende de que existan personas interesadas en la marca.

Finalmente, para Rafaél, el mercado de las pizzas está muy competido y hay una guerra desmesurada donde se pelea por el precio, pero no por la calidad. Lo que dificulta el mercado. Pero, afirma que lo mismo pasa con los domicilios, donde solo importa el tiempo. Por eso, quieren abrir su propia central de domicilios donde se pueda llegar al cliente en mejores condiciones y con un mejor servicio. En eso se basa su diferencial con otras pizzerías.

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