De aprobarse la reforma tributaria, la cadena de cerraría 200 restaurantes de los 383 puntos de venta que tiene en el país. Las nuevas reglas de juego también truncarían el plan de expansión, impidiendo la apertura de 60 establecimientos y la contratación de 700 empleados directos.

Subway se había unido hacía unas semanas a la petición de la Asociación Colombiana de la Industria Gastronómica (Acodres) de mantener la coexistencia del pago del IVA de 16% y del impoconsumo del 8%, régimen establecido en la Ley 1607 de 2012. Los restaurantes que operan bajo franquicia internacional están cobijados bajo la primera estructura y tienen derecho a descontar los IVAs que afectan la operación.

Con la reforma tributaria que se está tramitando en el Congreso de la República, las franquicias pasarían a pagar el impoconsumo. La exclusión del régimen del IVA, dice en un documento la compañía, “pondría en riesgo la viabilidad de sus operaciones, fuentes de empleo, nuevas inversiones y pagos de otros impuestos que benefician la economía nacional. En el caso de los franquiciados de Subway, se estima que más de la mitad de sus restaurantes verían comprometida su operación y empezarían a generar pérdidas”.

Teniendo en cuenta el panorama de la tarifa del 8% sobre las ventas facturadas y que no se tiene derecho a descontar IVA e impuestos al consumo facturados en sus compras, la compañía prevé que será inevitable un incremento de 8% en los precios de venta y uno de 13% en los costos y gastos por perder la deducibilidad.

Los cálculos apuntan a que:

Los 383 puntos perderían 5,0 de Ebitda.

Más de 200 restaurantes pasarían por estar debajo de su punto de equilibrio.

Los planes de expansión se suspenderían. Ya no se abrirían 60 establecimientos.

No se contratarían 700 empleados directos.

 

El negocio está compuesto por 153 familias de franquiciados, emplea más de 5.000 personas directas y 2.000 directas. En los últimos seis años ha abierto 60 puntos de venta anuales.