Muchos emprendedores gastronómicos llegan a la capital colombiana con planes de apertura presentando nuevas alternativas culinarias y así mismo invirtiendo en el sector y su crecimiento. Pero ¿es este un negocio rentable en una ciudad como Bogotá, donde solo los pocos chefs, en muchos casos internacionales, toman las riendas del mercado?

“La percepción que tiene la gente es que es un negocio muy rentable, ya que se usan como parámetros a los 5 o 10 restaurantes exitosos que hay, pero si lo miramos porcentualmente, la calidad de negocio aquí en Bogotá no es tan rentable”, señaló Alfredo Violi, propietario del restaurante Mordida.

Existe un factor que desmotiva a muchos de los chefs y gerentes que quieren invertir en la ciudad y es el costo de los arriendos. A pesar de la buena administración y todos los elementos de buena atención al cliente, el futuro de la rentabilidad del negocio también gira entorno a la ubicación del restaurante, que es un factor muy importante y que garantiza el futuro del restaurante.

“Los restaurantes tenemos que estar en ciertas ubicaciones donde el metro cuadrado es costoso, entonces el tema de arriendo y alquileres es un gasto fijo que tenemos, al igual que el valor de la materia prima que ha aumentado en un 40% en el último semestre”, dijo Violi.

Por otro lado, Giuliana Zito, propietaria del restaurante Scalini, afirma que “los arriendos de los locales son una de las variables que más tocan y las más difíciles de hacer “cuadrar” con el tema de rentabilidad del negocio, pesa mucho el arriendo del local, en el momento en el que se decide hacer un balance general, yo pienso que lo “malo” es eso, porque todos los mercados a los que hay que enfrentarse se tienen en cuenta los precios”.

El falso concepto de que mientras más se invierta financieramente garantizará el éxito del negocio es un mito. El capital que se aporta al negocio, quizás no sea mucho, pero bien invertido y conjugado con la capacidad creadora de sus propietarios serán los mejores recursos para que lo que era un sueño se convierta en realidad y esa pequeña empresa crezca.

Entonces, hay mucho por explorar, lo que falta por crecer es muchísimo y el mercado que hay es muy amplio, pero para aquel que quiera emprender en este negocio, debe tener pasión, ya que demanda muchísimo tiempo.

“Hay mucho por explorar, lo que falta por crecer es muchísimo y el mercado que hay es muy amplio, pero para aquel que quiera emprender en este negocio, debe tener pasión, ya que demanda muchísimo tiempo”, agregó Zito.