Sin demanda, no hay oferta. Cuando los empresarios de la restauración se vuelven embajadores de lo nuestro, de lo autóctono, y conocen los productos y los incluyen en sus menús, hacen que los campesinos decidan apostarle a sus cultivos, como pasó con las papas nativas y más recientemente con el ñame, pero esta vez para salvar un cultivo de perderse.

Campesinos de los Montes de María se volvieron youtubers para invitar a los colombianos a que consuman más ñame, ya que hay cerca de 4.000 hectáreas de este alimento que necesitan compradores porque se están pudriendo desde hace más de tres meses.

Ante esto, varios cocineros y chefs se unieron al llamado. En especial el colectivo Cocineros a Punto con el apoyo de Fundación Semana, quienes se comprometieron con la compra de dos toneladas de ñame a los productores y crearon el movimiento #retodelñame, invitando a todos a crear distintas preparaciones con este producto y a compartirlas en las redes sociales.

Manuel Mendoza, chef propietario de Cocina 33, se unió a este reto e invitó al sector restaurantero en una entrevista para El Heraldo a que utilicen el ñame en sus preparaciones porque asegura que comprar productos de temporada hace que los platos salgan más económicos y lleguen frescos a la mesa del comensal, mientras que también se le ayuda al campesino y se resaltan los productos autóctonos del país.

En su restaurante ya se puede encontrar muchas preparaciones a base de este alimento como puré de ñame y espuma de crema de ñame con queso frito, suero costeño y crocante de achiote.

“Es un plato delicioso, es parecido al mote de queso, pero es una entrada muy suave y se sirve caliente”, explica Mendoza.

Otros restaurantes han preparado otros platos en respuesta a este reto como: hummus de ñame asado, gnocchis de ñame, sopa de ñame, hasta platos dulces como croissant con dulce de ñame, un flan de ñame con caramelo de ahuyama y naranja, churros de ñame, y helado de ñame, entre otros.

El ñame es un tubérculo parecido a la yuca que crece en las regiones tropicales. Es rico en carbohidratos, proteínas y vitaminas C y B1. Se puede comer frito, relleno, cocido, asado, en buñuelo, sancocho, en monte de queso o en dulce.

Así como el ñame, existen otros productos autóctonos que reclaman su lugar en la mesa y en las preparaciones de los platos colombianos. Por eso, esta es una oportunidad para que los restaurantes y chefs exploren la variedad de alimentos que se producen en esta tierra y que se pueden preparar de distintas formas.

Como lo han dicho muchos chefs últimamente, hay que apostarle a lo nuestro para hacer crecer la gastronomía del país y brindarle el valor que se merece ante el mundo.

Información tomada de: El Heraldo, Portafolio y Caracol Radio

Imagen tomada de: El Heraldo